viernes, 10 de septiembre de 2010


República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Barquisimeto
“Luis Beltrán Prieto Figueroa”


MUSICA Y EDUCACION


Autora: Amelys Cristina Escalona Ledezma
Correo: amelys87@hotmail.com
Especialidad: Educación Musical
Universidad: UPEL – IPB
Profesor Asesor: Jorge José Pérez Valero
Año: 2010


La música ha existido desde el mismo momento en que existió el hombre y ha surgido de la necesidad que éste tenía de comunicarse con sus semejantes convirtiéndose así en un medio de comunicación a través de  los sonidos producidos con los diferentes objetos que éste tenía a su alcance, así como también aquellos de la naturaleza y la misma voz humana, pudiendo afirmarse de esta manera que fue una de las primeras formas de comunicación con la que contaba el ser humano.
Posteriormente, la música empieza a ser utilizada para fines rituales, teniendo como propósito la alabanza a Dios y con el transcurrir del tiempo la música evoluciona al ritmo de la sociedad, siendo concebida no solamente como una forma de comunicación o una herramienta al servicio de la religión, sino también como un medio de recreación al mismo tiempo utilizado para expresar sentimientos y emociones, además de contar historias y vivencias del ser humano.
Quizás el mayor atributo de la música reconocido por todos es el de la recreación que este arte proporciona a quienes nos damos la oportunidad de escucharlo en sus diferentes formas y en algunos casos practicarlo mediante el canto o la ejecución instrumental. Sin embargo, la música posee otras ventajas, algunas conocidas y otras no tan conocidas, que hacen que ésta sea aplicable en los diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

Beneficios de la música en la educación
En el aspecto educativo, según  García (2005), la música favorece la atención, la   observación, la concentración, la memoria, la experimentación; el conocimiento y la percepción de conceptos como tiempo y espacio; el lenguaje y el desarrollo del cálculo; la agilidad mental y la creatividad, así como permite la improvisación de respuestas creativas a situaciones imprevistas. Dichas habilidades son necesarias en otras áreas del conocimiento y de la vida cotidiana por lo que se considera la música como un excelente recurso educativo.
Lo antes mencionado se debe a que necesariamente cualquier actividad musical requiere de la atención y la concentración de quien la realice; por ejemplo, en una orquesta los músicos son dirigidos por un director y deben estar atentos a las indicaciones de éste para ejecutar su instrumento en el momento que le corresponde y no antes ni después del tiempo y al mismo tiempo debe leer la partitura de la obra que está ejecutando, cosa que requiere concentración.
Tomando en cuenta, por ejemplo, que el perfeccionamiento en cuanto a la ejecución de cualquier instrumento musical se logra únicamente con práctica, se puede coincidir con el autor en que favorece el desarrollo de la memoria, puesto que la práctica de alguna manera nos permite internalizar diversos aspectos de la ejecución instrumental, tales como la lectura musical, la ubicación de las notas y acordes en el instrumento, así como la pieza musical a interpretar como tal.
Ciertamente, la música también favorece la experimentación y la creatividad, ya que se pueden explorar todas las posibilidades que tiene un instrumento musical en cuanto a su ejecución; por ejemplo: explorando las posibilidades del cuatro podemos darnos cuenta de que se pueden interpretar varios tipos de música aparte de la música venezolana e igualmente se puede hacer música con objetos de nuestra vida cotidiana no considerados como instrumentos musicales (llaves, latas, lápices, zapatos, otros).
Partiendo de lo antes señalado, coincido con el autor en que la música permite la improvisación de respuestas creativas a situaciones imprevistas, pues al interpretar una pieza musical, como músicos podemos improvisar bien sea rítmica o melódicamente, colocándole de esta manera nuestro sello personal y en el aula de clase se puede propiciar la improvisación por parte de los niños realizando juegos de preguntas y respuestas, en las que el niño improvisa en base a frases rítmicas o melódicas.
En la música igualmente se maneja el concepto de tiempo, el cual se relaciona en este caso con la duración de los sonidos, de lo cual depende que el ritmo de una obra musical sea rápido o lento, involucrándose también el concepto de espacio al realizarse en el aula de clase actividades que requieren movimiento. Entonces, puede decirse que es cierto que favorece la percepción de tiempo y espacio.
Del autor citado asumo la idea de que la música favorece el desarrollo del lenguaje, ya que por ejemplo un niño que tenga dificultad para hablar puede sentirse estimulado al escuchar una canción que le guste e intentará cantarla; y propicia no solo el desarrollo del cálculo sino de las demás habilidades matemáticas gracias a que favorece la atención y la concentración, así como la memoria y la agilidad mental.
García (Ob.Cit) considera que a través de la música el niño desarrolla la motricidad fina y gruesa; esto se debe a que cualquier actividad musical requiere algún tipo de movimiento; de modo que si nos referimos a la ejecución instrumental, en el  caso del cuatro, por ejemplo, necesitamos presionar las cuerdas con los dedos para marcar las notas o acordes, así como también la otra mano y los dedos para rasguear las cuerdas.
Es necesario agregar que al realizar en el aula actividades de expresión corporal, las cuales consisten en caminar, correr o saltar al ritmo de la música que el docente ejecute en el piano o cualquier otro instrumento, así como ejercicios de percusión corporal, que consisten en ejecutar ritmos utilizando nuestras partes del cuerpo tales como manos y dedos, pies, pecho y muslos se favorece a través de la música el desarrollo de la motricidad fina y gruesa, y también de la agilidad mental.
García (Ob.Cit) también sostiene que mediante la música se logra la adquisición de hábitos en el niño, así como también se le puede inculcar el cumplimiento de normas y a utilizar su tiempo libre de manera constructiva. De esta manera, a través de la música se logra la disciplina, además de que el individuo adquiere un sentido de responsabilidad y compromiso, que le permitirá desenvolverse positivamente en cualquier ámbito de su vida cotidiana.
Un ejemplo de lo antes mencionado, a mi juicio, lo constituyen los conservatorios y las academias de música, ya que el niño tiene un horario para asistir a las clases de música y a los ensayos e igualmente adquiere el compromiso de practicar en su casa lo aprendido en clase, así como también se hace consciente de la responsabilidad que tiene de dar lo mejor de sí para que todo salga bien al momento de participar en un concierto.
Además, García (Ob.Cit) menciona como ventaja que la música le permite al niño descubrir un nuevo medio de expresión y comunicación, además de conocer y desarrollar sus capacidades, demostrar su perseverancia y motivarse a superar dificultades al participar en actividades musicales, dando lo mejor de sí mismo y utilizando dichas capacidades para lograr el mejor resultado.
Comparto con el autor citado que el niño y el ser humano en general, al estar en contacto con la música, puede expresar y aliviar cualquier sentimiento negativo, además de comunicarse al interpretar una pieza junto con otras personas, especialmente al improvisar ya que tiene que escuchar a los demás músicos  y de esta manera puede descubrir habilidades que no conocía de sí mismo, lo que lo estimula a perseverar a favor de un mejor desempeño en cualquier ámbito.

La música y las personas con discapacidad
Así mismo, la música favorece la integración de las personas con discapacidad a su entorno; esto lo demuestra el Proyecto “En un mismo lado” que según Pilar (2010) es un proyecto musical para niños y adolescentes con discapacidad integrándolos mediante actividades musicales complementadas con ejercicios de relajación, las cuales también sirven para su rehabilitación física y psicológica, cuyos resultados, según testimonios obtenidos por la autora, han sido excelentes.
Pilar (Ob.Cit) afirma igualmente que el proyecto antes mencionado ha permitido la participación musical de jóvenes especiales en diferentes instrumentos musicales mediante la interpretación de baladas y sones, hasta el punto de que han amenizando encuentros y espectáculos en Caracas, después de arduos ensayos acordes a los requerimientos de una terapia integral. De esta manera, puede decirse que a través de la música las personas discapacitadas desarrollan su talento con más facilidad.
Esto me recuerda el Coro de Manos Blancas adscrito al Sistema de Orquestas, en vista de que también integra a niños y jóvenes con discapacidades tales como invidentes y sordos, entre otros, los cuales tienen la oportunidad de desarrollar su talento musical, entre otras habilidades mediante el canto y también ha viajado dentro y fuera de Venezuela a participar en conciertos en los cuales han demostrado su talento, de modo que considero que a través de la música se puede aprender como lección que las personas con discapacidades también tienen un potencial que desarrollar.
Igualmente, Pilar (Ob.Cit) señala que según varios estudiosos las melodías tienen un poder indiscutible sobre la depresión y la soledad, convirtiéndose en una vertiente curativa que puede adecuarse a diversas patologías. Esta es una ventaja  de la música también en el ámbito educativo, puesto que muchas veces ocurre que el niño atraviesa situaciones difíciles o simplemente vive en un ambiente hostil y entonces puede encontrar en la música un buen recurso emocional.

Importancia de la música para la vida
Es importante agregar que la música le ayuda al individuo a sensibilizarse al permitirle experimentar emociones, además de que le ayuda a disminuir el estrés que muchas veces suelen producir una vida llena de ocupaciones y las situaciones difíciles que se nos presentan en la vida cotidiana. Por ejemplo, muchas veces nos sentimos molestos o tristes y escuchar una canción o ejecutar alguna pieza musical en algún instrumento nos ayuda a relajarnos y ver el lado positivo de las cosas.
La música también estimula la imaginación. En mi caso particular, por ejemplo, ocurre que cuando estoy pensando en un asunto que no sé como resolver (un problema al que no le encuentro solución o un trabajo que no sé como empezarlo) no se me ocurre ninguna idea, pero cuando estoy ejecutando una pieza musical en el cuatro o simplemente estoy escuchando música en un aparato musical con audífonos llamado “ipod”, dejo de pensar en dicho asunto y debido a que la presión disminuye me llegan las ideas a la mente.
En este orden de ideas, existe una iniciativa que es el Sistema de Orquestas, el cual constituye una demostración de cómo la música influye positivamente en la vida del ser humano, en vista de que le ha dado la oportunidad a muchos niños y jóvenes de las clases más desposeídas de desarrollar su talento musical y al mismo tiempo los ha salvado de entrar en el mundo de las drogas y la delincuencia, pues hoy en día muchos de ellos son grandes músicos, tal como lo refleja el documental “Tocar y Luchar”.
Esto se debe a que el Sistema de Orquestas, al involucrar a estos jóvenes con la música mediante ensayos y conciertos, así como el compromiso que les coloca el sistema de ensayar en sus casas con sus instrumentos, los mantiene ocupados y a esto se suma el poder sensibilizador que tiene la música, lo que hace que tengan menos tiempo de pensar en sus problemas e incluso aprendan a ver el lado positivo de la vida, además de fortalecer su autoestima al darse cuenta de su talento y su capacidad de progresar en medio de la adversidad.

Educación Musical en Venezuela
Partiendo de todo lo mencionado, puede afirmarse entonces que quienes son y quienes aspiramos ser docentes de Educación Musical tenemos una gran responsabilidad más allá de la formación de los estudiantes en conocimientos, habilidades y destrezas musicales, puesto que también tenemos en nuestras manos el deber de ayudarles a descubrir no solo su talento musical sino su potencial y sus habilidades, las cuales son necesarias en otras áreas, por medio de la música.
Además, tenemos la responsabilidad de contribuir a un desarrollo adecuado de la personalidad de los estudiantes, formándolos mediante la música para el trabajo en equipo, propiciando que interactúen entre ellos, además de lograr que adquieran un sentido de la responsabilidad y el compromiso, así como la puesta en práctica de valores tales como el respeto y el amor a sí mismos y a sus semejantes, la solidaridad y la libertad, de modo que sean en un futuro personas de bien y además, sean felices.
Desde este punto de vista, es positivo el auge que viene cobrando la música como carrera universitaria, hasta el punto de que hoy día se está ofertando dicha carrera en varias universidades venezolanas, entre otras, la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), la Universidad Cecilio Acosta (UNICA), la Universidad de Los Andes (ULA), la Universidad del Zulia (LUZ) y la Universidad Nacional Experimental del Táchira.
El proyecto de apertura de la Licenciatura en Música de la Universidad Centrocccidental Lisandro Alvarado (UCLA) está aprobado y solo espera por los recursos necesarios para que dicha carrera pueda empezar a funcionar en dicha universidad, mientras que la música como carrera universitaria enfocada en el área educativa y pedagógica (Educación Musical) funciona en los diferentes institutos pedagógicos de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), según la página web http://loe.opsu.gob.ve/listar_carreras.php?cod_area=7 perteneciente al Libro de Oportunidades de la OPSU.
Uno de los institutos de la UPEL donde funciona la especialidad de Educación Musical es el Instituto Pedagógico de Barquisimeto “Luis Beltrán Prieto Figueroa” (UPEL – IPB), cuya formación de quienes cursamos dicha especialidad está más enfocada en lo referente a la pedagogía musical y por tal razón, los conocimientos que se nos imparten están relacionados mayormente no solo a la lectura y la teoría musical sino a los métodos de enseñanza de la música.
Finalmente, siento que a través de la Educación Musical, específicamente de las actividades correspondientes a las materias de la especialidad y de los momentos compartidos con compañeros y docentes de la carrera, he venido descubriendo habilidades musicales que no conocía de mí misma y al mismo tiempo, he confirmado mi vocación de docente, al darme cuenta de que me gusta compartir mis conocimientos con otras personas, lo que considero esencial en un docente.
Por lo tanto, se puede concluir que la música no solo es un medio de recreación y expresión, sino que también contribuye a la formación personal del individuo favoreciendo un buen desarrollo emocional e intelectual, así como de sus habilidades y todo su potencial, logrando de esta manera que éste sea una persona de bien y por supuesto, sea felíz.

Referencias Bibliográficas
Pilar, A (2010). Proyecto Musical para niños con discapacidades. Diario Vea, cuerpo D – 8.
García, A (2005). La música como herramienta para la formación de los valores según el diseño curricular. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos26/musica-y-valores/musica-y-valores.shtml [Consulta: 2010, Agosto 09].

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